Lo que nos ata, nos hace más débiles

Despierta! Cada día que vivimos es la vida en sí, 

en contra, en bajo, en cabo y en frente. Es la vida. 

Permite vivir y amar a la libertad del vuelo de un ave, 

o... de la supervivencia a la cual se somete sin querer porque es la vida que es así.

No ates a nadie ni a nada. Pienso que las partes más valiosas y venideras de los hilos son los extremos: 

los que unen y no ahogan, los que aman y no en el rencor, sino en el perdón. Y, en cambio, la parte 

media de un hilo, debería de ser invisible para aquéllos que forman un nudo en el medio atando de 

tal forma a alguien. 

También me dí cuenta que para atar no hace falta tener un hilo. Es suficiente hacerlo con palabras 

acciones. Como para amar, es suficiente hacerlo sin ataduras, teniendo presente al libre albedrío,

 sin preguntas ni respuestas, con el presente y el momento, sin obligaciones ni amenazas.



Commentaires

Articles les plus consultés