Triangulo amoroso inanimado
Dirigido hacia todo tipo de lectores (y, si es que los hay).
Me parece el final de una alquimia lo que existe entre el papel, el lápiz y yo.Como si se tratara de un triangulo amoroso entre nosotros tres. Algo que no me pasa contigo, porque tú lo encuentras en otra persona o si vamos al caso, en el móvil, que hoy en día, ese cacharro sustituye a todos.
Me parece increíble que me suelte más con un pedazo de papel que en tus oídos. Y raro es que el viento, fuerza natural, no se lleve a las palabras.
Claro está que cuando me siento incómoda, lo que menos haré es hablar. Cuando me siento entre gente que no merece mi palabra, gente que no merece si quiera mi mirada, me siento mal porque me siento la intrusa, el factor x, la oveja negra, o llámame como quieras. Pero así me siento. Con lo último, no me estoy aludiendo ni mucho menos, tan solo me estoy dando cuenta de eso. Y tú, si te sientes así, más vale que te borres de sus vidas, porque vales oro.
¿Cómo sería de lo contrario? Todos sabríamos de todos con la diferencia que serían afirmaciones acertadas. No como hoy, que todo lo que se sabe de mí, de ti o de aquél es porque aquélla tiene mucha labia y los oídos atrofiados.
Me enferma ver cómo hay personas que se alimentan de las tristezas de los demás, aunque me cura la escritura y ciertas personas que se retroalimentan de sabores sanos.
Pero todavía me parece increíble cómo es posible que me sienta más cómoda con un papel y un lápiz que contigo.
Me parece el final de una alquimia lo que existe entre el papel, el lápiz y yo.Como si se tratara de un triangulo amoroso entre nosotros tres. Algo que no me pasa contigo, porque tú lo encuentras en otra persona o si vamos al caso, en el móvil, que hoy en día, ese cacharro sustituye a todos.
Me parece increíble que me suelte más con un pedazo de papel que en tus oídos. Y raro es que el viento, fuerza natural, no se lleve a las palabras.
Claro está que cuando me siento incómoda, lo que menos haré es hablar. Cuando me siento entre gente que no merece mi palabra, gente que no merece si quiera mi mirada, me siento mal porque me siento la intrusa, el factor x, la oveja negra, o llámame como quieras. Pero así me siento. Con lo último, no me estoy aludiendo ni mucho menos, tan solo me estoy dando cuenta de eso. Y tú, si te sientes así, más vale que te borres de sus vidas, porque vales oro.
¿Cómo sería de lo contrario? Todos sabríamos de todos con la diferencia que serían afirmaciones acertadas. No como hoy, que todo lo que se sabe de mí, de ti o de aquél es porque aquélla tiene mucha labia y los oídos atrofiados.
Me enferma ver cómo hay personas que se alimentan de las tristezas de los demás, aunque me cura la escritura y ciertas personas que se retroalimentan de sabores sanos.
Pero todavía me parece increíble cómo es posible que me sienta más cómoda con un papel y un lápiz que contigo.


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